Seguridad y accesibilidad: Los retos de construir nuevas rutas de senderismo

Los retos de construir rutas de senderismo​

Cuando nos planteamos la apertura de una nueva ruta, la pregunta que guía cada movimiento en el terreno es: ¿Puede transitar por aquí cualquier persona con total confianza? En el Norte de Extremadura, donde las pendientes son pronunciadas y el terreno es a menudo rocoso, la seguridad y la accesibilidad son los mayores retos de la ingeniería manual. Un sendero no es inclusivo si para construirlo tenemos que destruir el entorno. El verdadero éxito radica en crear rutas de senderismo amables mediante técnicas que respeten el paisaje de La Vera o el Valle del Jerte.

1. La seguridad se construye desde el firme

Un sendero seguro no es aquel que tiene muchas barandillas, sino aquel que tiene un firme estable. En la construcción de senderos, la seguridad comienza con el canteado y la compactación manual.

En zonas húmedas de las Hurdano o la Sierra de Gata, el diseño sostenible utiliza empedrados de piedra local (granito o pizarra) colocados a mano para evitar resbalones y asegurar que el terreno no se desplace bajo los pies del caminante. Un buen «borde de rodadura» evita que el senderista se acerque peligrosamente a los bordes de la plataforma en zonas de desnivel, garantizando una pisada firme sin necesidad de elementos artificiales.

2. El reto de la accesibilidad: Rutas de senderismo

Lograr que una ruta sea accesible en media montaña es un ejercicio de precisión. La normativa de accesibilidad universal exige pendientes suaves, algo difícil de conseguir en las laderas del Norte de Extremadura.

La innovación manual aquí consiste en el diseño de curvas de nivel mucho más amplias y trabajadas. En lugar de subir directamente la ladera, diseñamos un zig-zag suave y constante, donde cada metro de avance ha sido nivelado a mano con herramientas como el McLeod. Esto permite que personas con movilidad reducida o familias con carritos puedan disfrutar del entorno de nuestras gargantas sin encontrar barreras infranqueables.

3. Materiales naturales para una guía táctica

La accesibilidad también es sensorial. El diseño sostenible utiliza los materiales del entorno para crear una «guía invisible».

  • Bordillos de castaño local: Ayudan a las personas con discapacidad visual a detectar los límites del camino mediante el tacto del bastón.

  • Cambios de textura: El uso de diferentes granulometrías de piedra triturada en puntos críticos (como cruces o miradores) avisa al senderista de un cambio en la ruta sin necesidad de cartelería excesiva.

4. La gestión del riesgo en zonas de agua

En el Norte extremeño, las rutas suelen cruzar cauces fluviales. El reto de seguridad en estos puntos es máximo. El diseño sostenible apuesta por pasos de agua de mampostería en seco y puentes de madera técnica de bajo perfil. Estas estructuras se diseñan para ser antideslizantes de forma natural, mediante el ranurado de la madera o la elección de piedras con rugosidad específica, asegurando que el cruce sea seguro incluso en los días más lluviosos del invierno verato.

Construir una nueva ruta es un compromiso con la sociedad y con la tierra. La seguridad y la accesibilidad no son «añadidos» a un camino, son la esencia misma de su diseño. En La Vera Trails, creemos que la montaña debe ser de todos, y por eso dedicamos cada hora de trabajo manual a asegurar que nuestros senderos sean puentes seguros hacia la naturaleza, sin dejar rastro y sin dejar a nadie atrás.

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