Cómo planificar la señalética perfecta para rutas de senderismo de gran recorrido
Planificar la señalética de una ruta de Gran Recorrido (GR) es mucho más que colocar postes o pintar marcas en las rocas. Es un ejercicio de comunicación, seguridad y, sobre todo, de respeto al paisaje. En un entorno tan diverso y a veces intrincado como La Vera y las comarcas de alrededores, donde los bosques de robles y las gargantas pueden desorientar al caminante, una señalización profesional es la clave para que las rutas de senderismo sean experiencia segura y satisfactoria.
1. El diseño previo: La señalética nace en el mapa
Antes de clavar el primer poste, la planificación debe ocurrir sobre el papel y el GPS. En las rutas de gran recorrido, es vital identificar los puntos críticos: bifurcaciones, cambios de vertiente, cruces de cauces fluviales o tramos de carretera.
Una planificación profesional bajo criterios de diseño sostenible evalúa dónde es estrictamente necesaria la señal para evitar la «contaminación visual». El objetivo es: «Toda la información necesaria, con el mínimo impacto posible».
2. Normativa y homogeneidad: El lenguaje del color
Para que una señalética sea «perfecta», debe ser universal. En España, seguimos los estándares de la FEDME (Federación Española de Deportes de Montaña y Escalada).
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Blanco y Rojo: Para los senderos de Gran Recorrido (GR).
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Continuidad y dirección: Las marcas deben colocarse de manera que, desde una señal, el senderista sea capaz de intuir o ver la siguiente en tramos complicados, o sentirse «reafirmado» cada cierto tiempo en tramos rectos.
3. Elección de materiales: Sostenibilidad y durabilidad
Apostamos por materiales que envejezcan con dignidad junto a la naturaleza.
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Madera tratada: El uso de postes de madera con certificación PEFC es esencial. En nuestra zona, la integración de la madera de castaño o pino tratado permite que la señalética se funda con el entorno.
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Grabado y pintura: En lugar de chapas metálicas que pueden desprenderse o oxidarse, el fresado directo sobre madera o piedra (donde esté permitido) garantiza una durabilidad de décadas con un mantenimiento mínimo.
4. Señalética inteligente: La unión con lo digital
Hoy en día, la planificación perfecta incluye la hibridación digital. Un poste de señales en un punto estratégico debe incluir, de forma discreta, un código QR o etiquetas NFC. Esto permite al senderista descargar el track actualizado, conocer el estado de la ruta en tiempo real o incluso acceder a información sobre la biodiversidad de la garganta que está cruzando, reduciendo la necesidad de grandes paneles informativos físicos.
5. La señal de «confirmación» y el mantenimiento
El error más común es olvidar la señalética de confirmación tras un cruce. Un senderista que camina 20 kilómetros necesita saber, 50 metros después de una decisión, que ha tomado el camino correcto. Además, los caminos sostenibles incluye un plan de mantenimiento: limpiar la vegetación que oculta las marcas y repintar antes de que la señal desaparezca por completo es lo que diferencia una ruta excelente de una abandonada.